Y parece que, por fin, se vuelve a hablar de Mandriva, anteriormente conocida con el nombre de Mandrake. No es que cope todas las noticias sobre Linux, pero tras la publicación de la última versión de esta distribución, Mandriva Linux 2007 Spring, se nota un cierto repunte de artículos y comentarios acerca de Mandriva.
Para los que somos sus usuarios, esta es una buena noticia después de una temporada en la que esta distribución parecía haber desaparecido del mapa.
Para quien no la conozca, Mandrake fue –desde el año 1998– la primera distribución cuya meta era hacer de Linux un sistema operativo asequible a cualquier persona sin conocimientos específicos de informática. Pionera en construir una distribución sencilla de instalar, configurar y utilizar, muchas otras distribuciones siguieron su camino posteriormente.
Durante muchos años, prácticamente desde su nacimiento en 1998 hasta finales de 2004, Mandrake era la distribución que cualquier usuario recién llegado a Linux elegía para introducirse en este sistema operativo.
¿Qué pasó, pues, con Mandrake durante estos dos años y medio?
A finales de 2004 Mandrake se fusionó con Conectiva, una distribución de Linux brasileña, muy popular no solo en Brasil sino en casi toda Hispanoamérica. Tras esta fusión, se hicieron una serie de cambios en Mandrake:
- Mandrake cambió su nombre por Mandriva
- La que iba a ser Mandrake 10.2 fue renombrada como Mandriva Linux 2005 Limited Edition. El apodo de «Limited» no se refería a las funcionalidades de la versión, sino a que sería una versión de transición y su soporte sería limitado en el tiempo.
- Mandriva pasaría a publicar una única versión al año y su numeración coincidiría con el año. Así la versión posterior a Mandriva Linux 2005 LE se llamaría Mandriva Linux 2006, la siguiente Mandriva Linux 2007 y así sucesivamente.
Algunos miembros de la comunidad de Mandrake no vieron con buenos ojos estas maniobras, que fueron vistas con bastante recelo. Hubo cierta confusión acerca de las ediciones gratuitas y todo ello dio pie a numerosos rumores sin fundamento sobre el futuro de la distribución.
Poco tiempo después Mandriva adquiría parte de los bienes de la distribución Lycoris, y los rumores fueron creciendo: «Mandriva caminaba hacia su propia destrucción, olvidando a su comunidad». Esta sensación, que el tiempo demostró ser falsa, unida a una fuerte competencia por parte de otras distribuciones en aquella época, provocó una primera migración de usuarios que abandonaron Mandriva.
La publicación de Mandriva Linux 2006 no fue un éxito de público. Hay que reseñar que esta edición, que fue catalogada como de pésima por algunos usuarios, no lo era tanto. Lo que quizás ocurrió es que tras la fusión y la reestructuración de Mandriva se esperaba una distribución que destacara sobre el resto, cosa que no fue así: simplemente una distribución muy similar a la anterior, ni mejor ni peor que el resto; y esto tal vez decepcionó en cierta medida a parte de los usuarios que esperaban lo contrario.
La puntilla a esta historia la pone la salida de Mandriva de uno de sus fundadores: Gaël Duval. Este acontecimiento, coincidente con la decepción de la versión Mandriva Linux 2006, disparó una segunda ola de mensajes sembrando más miedo, más incertidumbre y más dudas sobre la continuidad y los objetivos de Mandriva como distribución. Para bastantes de sus usuarios quedaba claro que Mandriva abandonaba a la comunidad, y se centraría en el mercado corporativo. «Mandriva seguía claramente los pasos de Red Hat».
Y así, cumpliendo lo que la sociología denomina profecía autorrealizada, una nueva pérdida de usuarios de Mandriva provocó la caída en picado de la popularidad de una distribución que hasta entonces había sido líder en el entorno del mundo Linux.
Pero esta caída de popularidad no fue suficiente como para que la distribución muriera. Mandriva tomó buena nota de todo lo que había pasado y mejoró la comunicación con su comunidad de usuarios. Esta pasaría a tener más protagonismo a la hora de proponer mejoras a la distribución y se estrecharon los lazos entre la empresa y su comunidad. El tiempo acabó desmintiendo todos los rumores anteriores que se habían lanzado sin conocimiento de causa.
Después de la decepción que para muchos supuso Mandriva Linux 2006, la publicación un año más tarde de Mandriva Linux 2007 fue un acontecimiento largamente esperado. Se prometieron grandes avances y numerosas mejoras. Y no decepcionó. Su publicación hizo que los miembros de la comunidad de Mandriva que habían permanecido fieles no se sintieran decepcionados. Entre su público se consideró una buena distribución, a la altura de las mejores del momento, e incluso cosechó bastantes reseñas positivas en publicaciones especializadas.
Pero aunque se volvió a ganar la confianza de sus seguidores, no consiguió aún captar la atención del resto del público. Y es que cuesta mucho recuperarse de un bache como el sufrido por esta distribución en 2006. Sin embargo un nuevo anuncio por parte de Mandriva tuvo buena acogida en su comunidad, y a la larga resultados positivos para la distribución: se volvía al ciclo de dos distribuciones al año. En primavera de 2007, vería la luz una nueva distribución de Mandriva, llamada Mandriva Linux 2007 Spring.
Si bien dentro de la comunidad de Mandriva se esperaba bastante de esta nueva versión, nadie podría imaginar que el éxito de la misma podría traspasar los límites de esta comunidad. Mandriva Linux 2007 Spring ha supuesto un salto en calidad enorme con respecto a versiones anteriores. Sus usuarios la consideramos como probablemente la mejor versión de Mandrake/Mandriva publicada hasta la época, y hasta es posible que supere en funcionalidades a muchas de las grandes distribuciones actuales.
Las expectativas de cara al futuro son optimistas. Con esta última versión tiene lugar por primera vez el fenómeno inverso al producido tras la aparición de Mandriva Linux 2005 LE: Mandriva está recuperando usuarios. Si Mandriva Linux 2007 supuso la confirmación para la comunidad de Mandriva de que la distribución recuperaba su espíritu original –que en realidad nunca llegó a perder, Mandriva Linux 2007 Spring supuso la confirmación de este hecho para bastantes usuarios que no formaban ya parte de la comunidad de Mandriva.
¿Qué nos deparará Mandriva Linux 2008? No podremos saberlo hasta octubre, fecha en que presumiblemente se publicará esta versión. De seguir en la progresión actual, tal vez suponga la confirmación definitiva de la vuelta de Mandriva al escenario de distribuciones importantes. No olvidemos que, cuando aún era Mandrake, supo superar en sus comienzos situaciones más complicadas.
Los usuarios de Mandriva deseamos que Linux triunfe, y la clave del éxito o del fracaso de Linux como sistema operativo es que no exista ninguna distribución mejor que otra. Queremos que Mandriva sea una gran distribución, pero también queremos que otras grandes distribuciones nos hagan compañía. El éxito de Linux pasa inevitablemente porque el usuario tenga la libertad de elegir, y sólo podrá hacerlo si tiene un amplio abanico de posibilidades ante sí.